Visa y Mastercard han anunciado que abrirán una nueva línea de negocio: la venta del conocimiento del consumidor para publicidad y ofertas targetizadas en internet. La noticia (que acaba de ser confirmada) aparecía en WSJ:
"BY EMILY STEEL
The two largest credit-card networks, Visa Inc. and MasterCard Inc., are pushing into a new business: using what they know about people's credit-card purchases for targeting them with ads online.
Their plans, if implemented, would represent not only a technological feat—tying people's Internet lives with shopping activities—but also an erosion of the idea of anonymity on the Web. It's an effort by the two companies to profit by selling access to the insights they gather about people with every credit-card transaction.
The technology is still evolving. According to ad executives briefed on some of the ideas, a holy grail would …"
Creo que este hecho, se llegue a realizar o no, abre la caja de Pandora en algunos aspectos clave para el desarrollo de la industria de la información. Decir que la práctica de vender información segmentada no es nada nuevo, por ejemplo, Carrefour acumula información sobre ventas de productos marcas o categorías que luego ofrece a los fabricantes, que ven no solo su evolución sino de la competencia, y posiblemente El Corte Inglés esté dando sus primeros pasos en este negocio a través de VECI. Lo que supone un giro de tuerca importante es que sean Visa y MAstercard , que acumulan 45.000.000.000 de transacciones de compras anuales, las que vean esto como un negocio sustancialmente hiper-rentable. El análisis del gasto micro de un consumidor es una de las mejores radiografías que se puede hacer a nivel personal . Directamente "se ve" quién hay detrás de una tarjeta de crédito , qué productos compra, cuál es su estilo de vida …etc. Valen más esos datos que los que posee Hacienda.
Creo que es el ejemplo más patente de términos como "el valor de la información" , o de "la información como activo de las empresas". Pocas empresas están en situación de tangibilizar este activo de manera tan obvia, pero creo que muchas empezarán a fijarse en la mina que pueden tener acumulada.
Por otro lado supone un reto importante desde el punto de vista legal y ético, porque compromete la sagrada privacidad de nuestros datos, o quizá abrirá un debate hasta ahora tabú sobre cómo debemos enfocar el concepto "privacidad" en los próximos años.
Estoy convencido que van a correr ríos de tinta sobre este tema, pero esto es solo el principio; varias compañías que a todos se nos ocurren pueden ver un ejemplo a seguir…